La Vaca Muerta, la Vaca Viva y el Venado Tuerto

por Héctor A. Huergo / La columna de la semana.

Escribo estas líneas desde Venado Tuerto, protagonista central de la Segunda Revolución de las Pampas. Y llamada a ser el buje que articula las dos Argentinas emergentes: la agroindustrial y la del shale gas. Todo tiene que ver con todo, y lo que está ocurriendo es maravilloso.

El auge de la revolución tecnológica traccionó el desarrollo de cientos de pymes en todo el país. Basta hacer el ejercicio desde el Google Earth Pro, que ahora viene con una función que permite ver las fotos satelitales tomadas periódicamente desde hace tres décadas.

Las semillas híbridas de maíz que se producen en Venado Tuerto no solo abastecen el mercado local, también se exportan a Estados Unidos.

Las he mostrado a quienes asisten a mis esporádicas conferencias, yse quedan con la boca abierta. Armstrong, Las Parejas, Marcos Juárez, Bell Ville, 9 de Julio, Tandil, San Francisco, se sumaron a la potencia de Rosario como cabecera del agregado de valor industrial a lo que sale del campo, que también es industria corriente arriba.

La producción de semilla de maíz tiene un “scrap”. Como se cosecha en espiga, queda el residuo de los marlos y chala. Desde agosto, esta biomasa se convertirá en energía eléctrica, como contamos en Clarín Rural la semana pasada. Pero esas cosechadoras especiales, importadas de EE.UU., necesitan mantenimiento y reparación. Y también reformas. Se las hace a nueva en Venado Tuerto. Tienen mucha hidráulica, como toda la maquinaria agrícola moderna.

Esto traccionó el desarrollo de un subcluster de hidráulica, con dos compañías (Tubiflex y Centro Hidráulico). Existiendo este conocimiento, algunos “loquitos” se animaron a ir más allá del maíz y la soja. El martes, viajando a VT, llamé a mi amigo Martín Bonadeo, un productor de soja que hace quince años decidió invertir sus ganancias en otra cosa. Encontró un nicho en la cosecha mecánica del olivo. Bueno, mi llamado lo despertó: estaba en Australia, donde ya cosechan sus Colossus nacidas en el Parque Industrial de VT. Totalmente electro hidráulicas.

En ese mismo parque industrial, donde la familia Rossi reinventó el drapper y no da abasto modificando plataformas flexibles, se exportan cajas de maiceros a todo el mundo (Garro Fabril), y en particular a Brasil donde es parte de GTS, una empresa que está aprovechando el boom del maíz en los cerrados. Franco fabrica el maicero completo, y ahora también orugas. Allí nacen también las ollas Essen, una epopeya que nació de las viejas cocinas de campo, que funcionaban con marlo. Todo tiene que ver con todo, ya lo dije.

Ahora, todo este ingenio, toda esta industria, comienza a articularse con Vaca Muerta. Albert Iron, una metalmecánica medio parada, tiene trabajo para los próximos diez años. Fabrica tolvas para transportar la arena que necesita el fracking. De allí saltó a la provisión de galpones, que hace fabricar a otra empresa del Parque. Están a full. Los de Tubiflex acaban de agarrar un trabajo especial, reconstruyendo el sistema hidráulico de un sofisticado sistema de cintas de transporte. Acaban de incorporar dos robots para doblar caños en un solo paso.

Así, la Vaca Muerta le da vida a la Vaca Viva, cuyo corazón late en el Venado Tuerto. El gringo Eduardo Casey sonríe desde el cielo.

Fuente: Clarín Rural, 29 de Junio de 2019

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